A pesar de que se asocian como alimento ideal para refrescarse en verano, también son excelentes para enfrentar de mejor manera el invierno, ya que aumentan la temperatura corporal y refuerzan las defensas del organismo.
Con el frío invernal, las bebidas calientes como el té y el café, y las comidas recién salidas del horno, son las reinas de la temporada. Pero no hay que olvidar que comer frutas aumenta la temperatura corporal, refuerza las defensas para enfrentar los resfríos de invierno y además mejora el estado de ánimo.
“Efectivamente el consumo de frutas disminuye considerablemente en invierno y la razón que se esgrime generalmente es que al comerlas aumenta la sensación de frío, algo que no es cierto, ya que cuando los seres humanos nos alimentamos, de frutas incluidas, aumenta hasta en un 10% nuestro metabolismo celular, generando con ello un incremento en la temperatura corporal, producido por las reacciones bioquímicas involucradas en este proceso digestivo”, señala la nutricionista Bernardita Cuneo.

Cinco porciones al día
De hecho, la Organización Mundial de la Salud asegura que un adulto debe consumir al menos 400 gramos o cinco porciones de frutas y hortalizas al día, ya que ello reduce el riesgo de desarrollar enfermedades no transmisibles como enfermedades cardiovasculares y algunos cánceres y ayuda a garantizar una ingesta diaria suficiente de fibra dietética. Cada año podrían salvarse hasta 1,7 millones de vidas si hubiera un consumo mundial suficiente de frutas y verduras.
“Por ningún motivo debemos creer que las frutas son del verano, ya que en este período del año encontramos algunas que son propias del invierno, como son los cítricos: naranjas, mandarinas, etc. Sí es cierto que la gama de frutas disminuye comparándolas con las disponibles en el verano, pero hay una adecuada oferta de todas maneras”, indica la experta.
Aumenta defensas
Durante el invierno las enfermedades respiratorias atacan más fuerte y los resfríos comunes se hacen presentes. Para prevenir la aparición de estas molestias de estación, lo principal es tener las defensas del organismo en perfecto estado, para lo que las frutas son fundamentales.
“El frío del invierno se asocia al aumento de las patologías respiratorias y ahí las frutas juegan un rol muy protagónico, ya que su gran aporte de vitamina C, ácido ascórbico, promueve las defensas de nuestro organismo para enfrentar este aumento en los microbios que nos atacan. De esta manera, la vitamina C actúa potenciando las células de defensa, una proteína llamada interferón que es clave para el sistema inmune”, asegura Cuneo.
La nutricionista sostiene que “se sugiere consumir tres porciones de frutas al día y dos porciones de verduras. Las manzanas, naranjas, kiwis y peras son grandes aportadores de vitamina C y se recomienda consumirlas debido a la relación existente entre esta vitamina y la defensa orgánica contra microbios estacionales”.
Agrega que, según un estudio realizado en Canadá, la terapia con vitamina C en pacientes hospitalizados agudos redujo en un 34% los trastornos de ánimo. Y con sólo 500 mg dos veces al día, los pacientes mejoraron sustancialmente su estado anímico.
“La vitamina C participa en la transformación de unos compuestos químicos llamados aminoácidos en neurotransmisores cerebrales, lo que hace que nuestro estado de ánimo mejore. Dicho de otro modo, como en el invierno aumenta la sensación de apatía y tristeza a propósito del clima, resulta muy adecuado aumentar el consumo de la vitamina C para disponer de neurotransmisores cerebrales que nos hagan sentir más optimistas”, concluye.


