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Ojo con estos beneficios de comer pasta

Si bien por lo general evitamos los carbohidratos para no engordar, en algunos casos comer pastas de grano duro ayudaría a prevenir la diabetes tipo 2 y algunas enfermedades cardiovasculares, gracias a su bajo índice glucémico.

 

¿A quién no le gusta comer pastas? Un plato rico para compartir en familia el fin de semana con tu salsa preferida, que además es fácil de preparar. Aunque por lo general, nos mantenemos alejadas de ellas, porque los carbohidratos son nuestros enemigos y queremos conservar la línea y cuando pensamos en las ricas pastas se nos viene a la mente la imagen de kilos de más.

 

Bajo índice glucémico

Pero si eres de las que tiene esta idea, te tenemos una buena noticia, porque contrario a la creencia popular, comer pastas puede traer beneficios a la salud. Sí, porque el Instituto Chileno de Nutrición y Tecnología de los Alimentos (INTA), de la Universidad de Chile, comprobó que las pastas son un alimento de bajo Índice Glucémico (IG), a diferencia de otros carbohidratos.

 

Y ¿qué es el IG? Es la capacidad que posee un alimento de incrementar los índices de glucemia o azúcar en la sangre. Entonces a mayor IG, mayor será el alza de insulina y glucemia que produce el alimento. Por el contrario, los alimentos con un IG bajo, se absorben más lento en el organismo impidiendo subidas bruscas, evitando desórdenes metabólicos y enfermedades a largo plazo.

 

Sémola de trigo duro

Según estudios recolectados por el Centro de Alimentación y Nutrición Barilla, el consumo de pastas fabricadas con grano duro, en el contexto de una dieta balanceada, puede ser beneficioso para el organismo, debido a su bajo índice glucémico.

 

 

Así, algunos de los beneficios de la sémola de trigo duro, de acuerdo a este centro, es que contiene proteínas de alta calidad, que son esenciales para el desarrollo de los músculos; es rica en carbohidratos complejos que dan energía al organismo para que trabaje bien durante todo el día; y posee vitaminas del grupo B, que ayudan a cuidar el corazón, las arterias y el sistema nervioso.

 

Además, contiene minerales que permiten que el organismo aproveche mejor los nutrientes; sus grasas son básicas para que el cuerpo funcione mejor y conserve una temperatura estable; y posee celulosa, que ayuda a una mejor digestión de los alimentos.

 

Si te gustan las pastas y hasta el momento no te habías atrevido a probarlas, ¡no te prives de un rico plato junto a toda tu familia! Además de ser fáciles de preparar, y versátiles ya que se pueden acompañar de distintos tipos de salsa, son una buena fuente de nutrición.

 

Y un buen consejo que puedes seguir para que la pasta mantenga todos los beneficios de la sémola de grano duro, es comerla siempre al dente, es decir, cocida por fuera, pero semi cruda por dentro.

 

De esta forma, los hidratos de carbono se absorben paulatinamente, generando un IG más balanceado, ayudando al control del alza de glucemia en nuestro cuerpo y ayudando incluso al control del peso.

 

“Cuando comes pasta preparada al dente, experimentas un sentimiento de saciedad más duradero. Esto ayuda a reducir el apetito entre comidas, por eso muchos nutriólogos las recomiendan para controlar el consumo de calorías”, concluye Roberto Ciati, scientific relations & sustainability director de Barilla.